+57 318 5066014 / +58 414 3806286 info@migueleslava.com
Compártelo en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Print this page
Print

Las empresas exitosas, legendarias y que perduran en el tiempo, poseen características asociadas a su génesis, razón de ser, evolución y gestión, que las hacen diferentes.

No hay escuela de negocios que enseñe la receta o modelo que asegure el éxito sostenido de una empresa. Lograr desarrollar una empresa legendaria, una leyenda exitosa, es como esculpir una pieza de arte y requiere de un artista con un claro propósito de vida, visión estratégica, principios y valores, objetivos claros, dedicación, perseverancia, amor, flexibilidad, conocimiento, recursos y herramientas adecuadas. En definitiva, es una combinación de muchas cosas, que no necesariamente se tienen claras, ni se disponen, en las primeras de cambio, pero con el tiempo se van encontrando, estructurando, ensamblando, mejorando y aprendiendo en el camino y en la evolución del proyecto empresarial, que dependerá de la capacidad de apertura al conocimiento, las tecnologías, la información y la disposición al mejoramiento continuo del orfebre.

De allí que cada empresa, exitosa o no, es una historia “fascinante”, que deja un aprendizaje valioso. Este es el sentimiento que recojo en los seminarios, talleres y cursos que dicto, cuando converso e intercambio ideas y opiniones con fundadores, líderes y gerentes de grandes y pequeñas empresas familiares, de capital abierto o cerrado.

Por otro lado, hay que dejar claro que hoy se cuentan con conocimientos, herramientas y recursos validados que apalancan la gestión exitosa de cualquier empresa u organización.

A continuación, hago referencia a algunos elementos comunes que se presentan en las Empresas Familiares Legendarias.

VISIÓN, MISIÓN Y VALORES. Estos son los pilares fundamentales de la planificación, estratégica y operativa, de cualquier empresa, los cuales deben ser progresistas y flexibles, para revisarlos y adaptarlos de acuerdo a los cambios, amenazas y oportunidades que se presentan en el entorno. No se pueden considerar como un “decreto”, algo escrito sobre piedra, sino por el contrario institucionalizarlos en la organización para no hacerlos “persona dependiente”.

APRENDIZAJE CONTINUO. Las organizaciones deben estar abiertas a desaprender, para facilitar la búsqueda de nuevos conocimientos, tecnologías, innovaciones, procesos y fomentar la creatividad, a todos los niveles de la organización. Las empresas “efectivas” son las que se dan la oportunidad de revisar continuamente los procesos y modelos, que se han venido utilizando por muchos años, y se brindan la oportunidad de descartar los obsoletos, actualizar algunos e incorporar nuevos que agregaran valor al negocio. No necesariamente lo que funciono en el pasado funcionará ahora y en el futuro.

TECNOLOGÍA DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN. Aun cuando éstas no son la panacea, definitivamente son elementos diferenciadores de las empresas de vanguardia. Son herramientas que bien gestionadas se puede convertir en el mejor aliado y catalizador del crecimiento y evolución del negocio. El acertado manejo de las nuevas herramientas digitales y virtuales, de la data y la información, permiten manejar mejores indicadores de gestión y tomar más y mejores decisiones estratégicas y operativas de manera oportunas. No hay que olvidar que la automatización de procesos operativos y administrativos, también aportaran mayor eficiencia y productividad, especialmente en los procesos rutinarios.

EL TALENTO. Definitivamente las empresas exitosas y que perduran en el tiempo siempre se han preocupado de contar con los mejores. El talento y el conocimiento es la mejor inversión que puede hacer una empresa, si no cuenta con estos dos activos difícilmente puede conseguir mejorar, innovar, crecer y desarrollar el negocio. Bien lo dijo Derek Bok, ex rector de Harvard University, “Si crees que la formación es cara… pruebe con la ignorancia”.

En definitiva, el objetivo de toda empresa familiar es crecer y perdurar, por generaciones, siendo la mejor. La empresa familiar de hoy debe ser flexible, eficaz y competitiva y, como tal, debe adecuarse continuamente a las exigencias del mercado, el entorno y el desarrollo tecnológico para evolucionar y asegurar su continuidad generacional en el largo plazo. Para lograrlo, las organizaciones deben promover la innovación y creatividad en su gestión, el desarrollo de productos y servicios, la eficiencia y automatización de sus procesos y el liderazgo, motivación, compromiso y preparación continua de su personal.

Compártelo en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Print this page
Print